Diez meses sin justicia por el tragico caso de Yeira Encarnacion
Han pasado diez meses desde el trágico fallecimiento de Yeira Idraivia Encarnación Correa, una menor de edad cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en el río Salto de Anamuya, en Higüey. A diez meses del suceso, la indignación persiste ante la falta de respuestas claras por parte del Ministerio Público, encabezado en este caso por el fiscal Aneuris Castillo.
La madre de la víctima ha alzado su voz con dolor y frustración, denunciando públicamente que su hija fue previamente violada y luego ahogada. Sin embargo, las autoridades judiciales han mantenido un silencio prolongado que perpetúa la impunidad y el sufrimiento de una familia que clama por verdad y justicia en Higüey.
La sombra de la duda en la investigacion
El proceso judicial ha estado marcado por la lentitud y la opacidad. La médico legista actuante certificó inicialmente que la menor falleció por ahogamiento, una conclusión que contrasta drásticamente con las afirmaciones de la madre. Esta discrepancia entre el informe forense y el testimonio familiar ha generado profundas sospechas sobre la rigurosidad de las diligencias procesales.
El fiscal Aneuris Castillo tiene diez meses mareando a esta familia con una total falta de información precisa sobre la investigación.
La falta de una autopsia oportuna y detallada antes del sepelio ha sido señalada como una grave negligencia. La ausencia de respuestas institucionales profundiza el daño moral a la familia de Yeira, quienes enfrentan no solo la pérdida irreparable de su hija, sino también la indiferencia del sistema de justicia.
El llamado a las autoridades superiores
Ante la falta de avances locales, la presión se dirige hacia instancias superiores. Se hace un llamado urgente a la procuradora general de la República, Miriam Germán Brito, para que intervenga y evite que este caso quede en el olvido. La inacción procesal frente a delitos graves contra menores en Higüey requiere una fiscalización rigurosa y transparente.
La memoria de Yeira Encarnación Correa y el dolor de su madre exigen que el sistema judicial actúe con apego a la ley y a la verdad, garantizando que los responsables de este trágicos hechos enfrenten las consecuencias penales correspondientes.












