Rendición de cuentas 2026: el balance de gestión de Luis Abinader y la ruta hacia la Meta 2036
La conmemoración del 182 aniversario de la Independencia Nacional vistió de gala al Congreso Nacional para recibir la sexta rendición de cuentas del presidente Luis Abinader Corona. En una jornada impregnada de fervor patriótico, solemnidad republicana y un riguroso protocolo militar marcado por los tradicionales veintiún cañonazos de salva, el mandatario acudió ante la reunión conjunta de las cámaras legislativas para desglosar el estado general de la administración pública correspondiente al año 2025 y trazar los ejes transformadores proyectados hacia el 2026. Más allá de un mero inventario numérico, la alocución presidencial se configuró como una defensa doctrinaria de la institucionalidad democrática, la transparencia gubernamental y el desarrollo humano inclusivo.
Desde tempranas horas de la mañana, los pasillos del palacio legislativo se convirtieron en el epicentro del debate político nacional. La antesala del evento ofreció reflexiones directas de los principales responsables de las carteras estratégicas del Estado, quienes contextualizaron los avances palpables en servicios esenciales. En materia hídrica, la gestión evidenció una ruptura con la desidia histórica mediante una inversión que superó con creces los períodos precedentes, impactando directamente en la dignidad de cientos de miles de familias que por décadas dependieron de camiones cisterna o fuentes precarias. En el ámbito habitacional y territorial, la entrega de soluciones residenciales y la titulación definitiva se consolidaron como instrumentos de movilidad social, mientras que el sector energético e industrial reportó cifras récord de generación renovable y atracción de capitales foráneos. Todo ello bajo un estricto monitoreo de los precios de la canasta básica alimentaria que evitó crisis de desabastecimiento, configurando un preludio propicio para el mensaje que el jefe de Estado dirigiría a la nación.
El preámbulo legislativo y la defensa ética del poder
El acto protocolar en el salón de la Asamblea Nacional dio inicio formal con la intervención del presidente del Senado y de la Asamblea, Ricardo de los Santos, quien pronunció un discurso cargado de reflexiones cívicas sobre el ejercicio de la función pública. El legislador enfatizó que la rendición de cuentas no es una formalidad retórica, sino el pilar medular sobre el cual descansa el equilibrio de poderes y la fiscalización ciudadana. Recordó que la transparencia debe ser una conducta cotidiana innegociable, subrayando con firmeza que administrar los bienes comunes representa un mandato sagrado que no tolera la complicidad ni el encubrimiento. Su intervención sirvió de antesala moral al mensaje presidencial, reafirmando el compromiso del Poder Legislativo con un marco democrático sólido, orientado hacia una República Dominicana moderna, justa y sin fueros especiales para la impunidad.
La Meta RD 2036 y el horizonte macroeconómico
Al tomar la palabra, el presidente Luis Abinader situó su exposición bajo el paraguas conceptual de la denominada Meta RD 2036, una estrategia de largo aliento que persigue duplicar el tamaño real de la economía dominicana en el plazo de una generación. El mandatario insistió en que el crecimiento económico carece de sentido si no se traduce en bienestar tangible para los hogares, en empleos formales bien remunerados y en servicios públicos eficientes y dignos. En este sentido, explicó que el desempeño del país durante 2025 se mantuvo en terreno positivo, alcanzando una expansión del 2.1 % en un contexto de desaceleración y tensiones globales, alineado con el promedio regional de América Latina reportado por organismos internacionales.
Para el inicio de 2026, el dinamismo productivo experimentó un repunte inmediato, registrando un 3.5 % en el mes de enero y proyectando cerrar el año en torno al 4.5 %. Este comportamiento respaldó las conclusiones de estudios internacionales como el del Harvard Growth Lab a través del Atlas de Complejidad Económica, el cual posicionó a la República Dominicana entre las veinte naciones con mejores perspectivas de crecimiento a nivel mundial para la próxima década, proyectando una tasa anual cercana al 3.8 % entre 2024 y 2034. Las exportaciones totales rozaron los 16,000 millones de dólares en 2025, evidenciando un salto cuantitativo del 14.4 % frente a 2024 y de un 42.3 % respecto a los niveles prepandemia de 2019, apoyadas en la diversificación de bienes manufacturados y el robustecimiento de los parques de zonas francas.
La frontera tecnológica: de la inteligencia artificial al puerto espacial
Uno de los capítulos más resonantes de la rendición de cuentas fue el anuncio de las inversiones orientadas a la economía del futuro, posicionando al país en la vanguardia tecnológica regional. El mandatario detalló la consolidación de una captación histórica de inversión extranjera directa superior a los 5,000 millones de dólares en 2025, sumando cuatro años consecutivos por encima de los 4,000 millones. Este clima de certidumbre jurídica posibilitó acuerdos de alcance global, entre los que destaca la alianza estratégica firmada con NVIDIA para la creación del primer Centro de Excelencia en Inteligencia Artificial de Centroamérica y el Caribe, destinado a capacitar talento especializado e integrar a la nación al selecto grupo de países que colaboran formalmente con dicho líder tecnológico.
De manera complementaria, se formalizó un acuerdo de gran calado con Google, que contempla una inversión superior a los 500 millones de dólares para instalar en suelo dominicano el primer puerto internacional de intercambio digital de América Latina y el octavo en el mundo. Esta infraestructura integrará un hub de datos de categoría mundial y una red de cables submarinos que conectará directamente con Estados Unidos, consolidando a la República Dominicana como el nodo cardinal de conectividad digital entre el norte, centro y sur del continente. A este despliegue se suma la suscripción de un histórico acuerdo con la firma estadounidense Launch on Demand (LOD Holding), encabezada por el exdirector de operaciones de la NASA Burton Catledge, para construir un puerto espacial comercial en Oviedo, provincia de Pedernales. Con una inversión privada superior a los 600 millones de dólares, este ambicioso proyecto prevé realizar el primer lanzamiento de satélites en territorio dominicano antes de mayo de 2028, diversificando la matriz productiva hacia la industria aeroespacial.
Solvencia financiera, inclusión bancaria y rigor fiscal
El balance fiscal y financiero expuesto por el jefe de Estado evidenció un manejo prudente de las cuentas estatales. La deuda pública consolidada cerró el ejercicio de 2025 situada en un 58.5 % del producto interno bruto, manteniendo una curva descendente constante frente al 69.1 % registrado en diciembre de 2020. Esta trayectoria contrastó con las tendencias de endeudamiento desbordado observadas en otras economías y permitió que calificadoras de riesgo como Moody’s mejoraran la nota crediticia soberana en un escalón, dejando al país a un solo paso del grado de inversión, mientras Standard & Poor’s y Fitch Ratings ratificaron su perfil de estabilidad institucional. Asimismo, el Fondo Monetario Internacional revalidó la sostenibilidad de las finanzas públicas.
La recaudación tributaria alcanzó el 15.6 % del PIB gracias al combate a la evasión y la modernización administrativa, en tanto que el déficit fiscal se ubicó en 3.45 %, cumpliendo los topes normativos establecidos por la Ley de Responsabilidad Fiscal. En el sistema bancario, los activos totales ascendieron a 4.15 billones de pesos, equivalentes al 56.1 % del PIB, con un índice de solvencia cercano al 17 %, muy superior al mínimo legal del 10 %. Este rigor se reflejó en un salto inédito de inclusión financiera medido por el Global Findex del Banco Mundial, que documentó que el porcentaje de adultos bancarizados pasó del 51 % en 2021 al 65 % en 2024. El Banco de Reservas lideró este proceso al reportar utilidades de 25,000 millones de pesos, incorporando a más de un millón de dominicanos a los servicios formales y otorgando créditos iniciales a 110,000 nuevos usuarios, al tiempo que la Refinería Dominicana de Petróleo generó beneficios netos por 3,000 millones de pesos.
Protección social y la conquista del techo propio
En el corazón de la política gubernamental, los programas de transferencias sociales y dignificación comunitaria mantuvieron su papel como escudos protectores de las familias vulnerables. Mediante el programa Supérate, la iniciativa Aliméntate benefició a 1,490,649 hogares con una inversión acumulada de 28,945 millones de pesos, asignando montos mensuales para compras priorizadas. El subsidio Bonogás Hogar cubrió a 1,313,407 familias con más de 7,240 millones de pesos, mientras que el Bonoluz alivió la carga de 557,000 beneficiarios mediante 4,633 millones de pesos. Especial atención mereció el Fondo a la Discapacidad, que otorgó 6,000 pesos mensuales a 10,660 familias con niños y adolescentes en condición de discapacidad severa, representando un acto de estricta justicia distributiva. Por su parte, los Comedores Económicos del Estado distribuyeron más de 60 millones de raciones cocidas a través de una red ampliada a 159 establecimientos en todo el territorio nacional.
La seguridad jurídica de la vivienda constituyó otro eje de alto impacto humano. A través de la Unidad Técnica Ejecutora de Titulación de Terrenos del Estado, en 2025 se otorgaron más de 32,000 certificados de títulos definitivos en beneficio de 130,000 personas, elevando el balance del sexenio a cerca de 162,000 títulos entregados y más de 650,000 ciudadanos amparados legalmente como propietarios de sus solares y viviendas. En construcción habitacional, los programas Mi Vivienda y Familia Feliz entregaron 2,125 nuevas unidades el año pasado, proyectando 3,115 adicionales en 2026 respaldadas por 3,000 millones en bonos de subsidio, junto con la reserva de otros 5,000 millones para financiar 5,192 soluciones más. De igual forma, el programa Dominicana se Reconstruye intervino 6,158 viviendas precarias mediante una inversión de 1,756 millones de pesos, reemplazando pisos de tierra y techos deteriorados.
El mercado de trabajo: salario digno e histórica reducción del desempleo
El mandatario defendió que la mejor política social es la generación de empleo formal y con salarios justos. Durante 2025 se crearon 133,915 nuevos puestos de trabajo formales, alcanzando la cifra récord de 5,139,951 personas ocupadas en la economía nacional. La tasa de desocupación abierta se situó en un mínimo histórico de 5 %, mientras que la tasa de informalidad laboral descendió hasta un histórico 54.2 %, el registro más bajo documentado en las estadísticas oficiales del país. De los nuevos empleos formales generados, el 53 % fue ocupado por mujeres, reflejando una creciente democratización de las oportunidades productivas.
El fortalecimiento del poder adquisitivo quedó refrendado en los consensos tripartitos alcanzados en el Comité Nacional de Salarios. Tras aplicar un incremento del 20 % al salario mínimo del sector privado no sectorizado en 2025, el salario de las grandes empresas sobrepasó por primera vez el costo de la canasta básica familiar del primer quintil, cubriendo el 106.8 % de su valor, y el 97.9 % en las empresas medianas. Estas alzas se complementaron con incrementos del 30 % para trabajadores domésticos, 25 % en zonas francas y 30 % en hoteles y restaurantes. Para las micro, pequeñas y medianas empresas, Abinader anunció facilidades operativas inminentes, tales como la posibilidad de pagar impuestos aduanales mediante tarjetas de débito y crédito, la implementación de un sistema de scoring crediticio alternativo basado en historiales de servicios y la pronta tramitación legislativa de proyectos clave como las leyes de factoraje, leasing y sociedades de garantías recíprocas.
El campo dominicano: seguridad alimentaria y erradicación del hambre
El sector agropecuario cerró el período con un crecimiento del 3.9 %, garantizando el abastecimiento de la demanda local y afianzando la soberanía alimentaria. La producción de arroz alcanzó 14.78 millones de quintales, mientras que renglones estratégicos como el plátano y el aguacate registraron cosechas de 4.3 millones y 2.4 millones de millares de unidades, respectivamente. La producción avícola promedio ascendió a 21.8 millones de unidades mensuales, con picos de 25.2 millones en diciembre, representando un 26.2 % más que en 2019; en tanto, la producción mensual de huevos superó los 400 millones de unidades, permitiendo exportar excedentes a las islas del Caribe por 34 millones de dólares. Las exportaciones agropecuarias globales treparon a 3,680 millones de dólares, impulsadas por la incursión comercial de cultivos de alto valor agregado como los arándanos y las uvas de mesa.
El financiamiento estatal al campo mediante el Banco Agrícola formalizó préstamos por 26,642 millones de pesos en beneficio de 18,826 productores a tasas preferenciales. A su vez, el Instituto de Estabilización de Precios (INESPRE) desplegó 1,480 mercados de productores y 1,936 bodegas móviles para abaratar los costos al consumidor. Como resultado directo de estas políticas de apoyo al productor y al consumidor, el presidente destacó el informe oficial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el cual certificó una disminución sustancial del índice de subalimentación en la República Dominicana, al pasar de un 8.3 % en 2020 a un 3.6 % en 2025, ratificando la certeza de alcanzar la meta de hambre cero antes del año 2028.
Revolución educativa y desarrollo del talento humano
En el ámbito de la enseñanza, la rendición de cuentas abordó la transformación integral del ciclo educativo nacional, comenzando desde la primera infancia hasta el nivel superior. El Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (INAIPI) inauguró quince nuevos centros en 2025, extendiendo su cobertura a 155,937 infantes en 739 centros CAIPI y CAFI. En las escuelas regulares, la matrícula secundaria superó los 861,000 estudiantes, registrándose mejoras sistemáticas en las evaluaciones diagnósticas de matemáticas y lenguaje, al tiempo que el Sistema Nacional de Transporte Estudiantil (TRAE) alcanzó una flota operativa de 1,871 autobuses en las 31 provincias y el Distrito Nacional, incluyendo 51 unidades adaptadas para alumnos con discapacidad.
La infraestructura escolar sumó 252 planteles nuevos desde 2021, integrando 4,690 aulas, de las cuales 1,702 fueron entregadas durante el último año. En la esfera técnico-profesional, el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP) protagonizó una expansión sin precedentes al pasar de apenas ocho instalaciones en 2020 a 67 centros operativos en todo el país, capacitando a más de un millón de dominicanos en 2025. El Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) graduó 1,012 tecnólogos el pasado año y amplió su presencia a doce localidades, mientras que el Instituto Técnico Superior Comunitario (ITSC) elevó su matrícula en un 22 %, exhibiendo una tasa de colocación laboral del 98 % para sus egresados. Adicionalmente, se otorgaron más de 30,500 becas en áreas STEM y 3,000 en ciberseguridad, integrando de forma curricular la enseñanza de moral, ética y cívica en todo el sistema.
Transformación sanitaria: infraestructura, prevención y cobertura universal
La modernización de la red pública de salud ocupó un espacio protagónico en el balance gubernamental. Durante 2025 se entregaron 30 establecimientos asistenciales, entre ellos el emblemático Hospital Regional Dr. Ángel María Gatón en San Francisco de Macorís, el Hospital de Dajabón y áreas clínicas de la Ciudad Sanitaria Dr. Luis Eduardo Aybar, respaldados por una inversión de 2,659 millones de pesos en infraestructura y 3,778 millones en tecnología médica avanzada, incluyendo mamógrafos 3D con tomosíntesis digital. Esta robustez operativa permitió brindar más de 7.7 millones de consultas médicas, 28.3 millones de análisis de laboratorio y 629,183 cirugías en la red pública, cifras muy superiores a los registros prepandemia.
En el campo de la medicina especializada, el mandatario destacó la creación de una red nacional de trauma que ya cuenta con cinco hospitales en funcionamiento y sumará otros tres en Yaguate, Sosúa y Mao para completar ocho centros en 2028. Se establecieron unidades oncológicas en Monte Plata, Cotuí y Santiago, y se activó la Red Nacional de Pie Diabético con tres unidades inauguradas y siete proyectadas para 2026 a fin de evitar amputaciones. El programa de Medicamentos de Alto Costo asistió a 8,283 pacientes con una asignación superior a 7,300 millones de pesos, mientras que el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) cubrió a 5.6 millones de afiliados en el régimen subsidiado. Esta articulación derivó en una reducción del 18.9 % en la mortalidad infantil y del 15.3 % en la neonatal, complementada con el logro histórico de cero muertes por dengue en todo el territorio nacional durante el año 2025. En salud mental, se anunció la expansión de camas psiquiátricas de 137 a 500 para finales de 2026 y la puesta en marcha del Instituto Nacional de Neurociencias, logros que respaldaron la elección unánime de la República Dominicana para presidir por primera vez la Asamblea Mundial de la Salud.
Descentralización de obras públicas y saneamiento hídrico
El plan nacional de obras públicas ejecutó en 2025 un total de 47,290 millones de pesos a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, culminando 69 obras estratégicas con una inversión de 33,732 millones. Abinader detalló con minucia los proyectos viales, puentes y circunvalaciones desplegados en el Sur, el Este, el Cibao y la zona fronteriza, destacando las circunvalaciones de Azua, Baní, San Francisco de Macorís, Navarrete y Verón-Bávaro, así como la transformación del corredor Duarte y las conexiones viales en San José de Ocoa, Pedernales y Puerto Plata. En el Gran Santo Domingo, sobresalió la culminación de la avenida Ecológica, la Hípica, el Teleférico de Los Alcarrizos, la extensión de la Línea 2C del Metro hacia Los Alcarrizos y los avances en los túneles de la Plaza de la Bandera y la avenida Luperón, que permitirán circular desde Punta Cana hasta Montecristi sin un solo semáforo en rojo.
En materia de agua potable y saneamiento, el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) invirtió la cifra récord de 10,268 millones de pesos en acueductos múltiples como los de Monción, Villa Altagracia, Navarrete y Pimentel, mientras que la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) rehabilitó la Barrera de Salinidad, incorporando cuatro metros cúbicos por segundo para abastecer a 1.8 millones de personas en Santo Domingo Este y Norte. Asimismo, se intervinieron 45 kilómetros de cañadas urbanas y se anunció el inicio en marzo de 2026 del plan de Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas junto al Banco Interamericano de Desarrollo, abarcando 200 kilómetros de litoral desde Boca Chica hasta Punta Cana.
Seguridad ciudadana, modernización policial y defensa fronteriza
El balance en materia de orden público arrojó una caída sostenida en los indicadores de violencia. En 2025, la tasa de homicidios se ubicó en 8.15 por cada 100,000 habitantes, marcando un descenso del 15 % frente al año anterior y posicionando al país como el segundo más seguro de Centroamérica y el Caribe. El proceso de reforma policial integró 9,503 nuevos agentes formados bajo nuevos estándares éticos, de los cuales 3,269 fueron mujeres, alcanzando una cifra inédita de participación femenina en la uniformada. La red de estaciones policiales sumó 32 nuevos recintos en 2025 y alcanzará las 100 instalaciones modernas y dignificadas en marzo de 2026, dotadas de espacios adecuados para el personal y salas de denuncias especializadas.
En la lucha contra el narcotráfico, las autoridades incautaron casi 32 toneladas de sustancias ilícitas en territorio nacional y cooperaron en el decomiso internacional de otras 17 toneladas, además de ocupar cerca de 60 millones de dólares en efectivo y desarticular 152 estructuras delictivas. En la frontera terrestre, se avanzó en la segunda etapa de la verja perimetral inteligente a lo largo de 13.5 kilómetros tecnificados y se presentó el proyecto de una red de puertos secos bajo régimen de zonas francas con una inversión privada de 300 millones de dólares para blindar el comercio binacional. En defensa aérea y marítima, operan ya diez aeronaves TP-75 Dulus ensambladas en el país, radares meteorológicos y militares tridimensionales, el guardacostas Arcturus GC-114 y vehículos blindados de combate VCR Furía ensamblados en San Cristóbal, afianzando la soberanía territorial con tecnología propia.
La postura indeclinable frente a la corrupción
Hacia el tramo final de su discurso, el presidente elevó el tono para reiterar su compromiso moral con la integridad pública y la separación de poderes. Recordó que el Poder Ejecutivo respaldó de manera irrestricta la autonomía del Ministerio Público y promovió reformas normativas como el nuevo Código Penal, la reforma procesal penal, la Ley de Compras y Contrataciones Públicas y la creación del Ministerio de Justicia para profesionalizar la persecución penal y salvaguardar los fondos estatales. Frente a los casos de irregularidades detectados en instituciones oficiales, ratificó que el propio gobierno ha fungido como querellante civil para recuperar los activos distraídos.
En este gobierno no existen intocables, no existen protegidos, no existen excusas; nadie está por encima de la ley.
El mandatario afirmó que los avances reflejados en los índices internacionales de Transparencia Internacional —donde el país escaló del puesto 136 en 2020 al 99 en 2025—, el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial confirman que el saneamiento institucional es una realidad irreversible. Enfatizó que no tolerará desvíos de fondos públicos y que la lealtad de sus funcionarios debe ser con la Constitución y el pueblo dominicano, advirtiendo que quien vulnere esa confianza enfrentará todo el peso del sistema judicial sin distinciones de jerarquía ni simpatías políticas.
El mensaje presidencial de este 27 de febrero dejó como balance la imagen de una nación que transita hacia su madurez institucional mediante la combinación de disciplina económica, rigor normativo y una ambiciosa agenda de modernización que no rehúye a los grandes desafíos estructurales. Al convocar a todos los sectores productivos, políticos y sociales a mantener el rumbo colectivo hacia el horizonte del 2036, la rendición de cuentas reafirmó que el verdadero sentido de la independencia reside en construir cotidianamente una república próspera, soberana y solidaria donde cada dominicano encuentre la oportunidad de forjar su porvenir con dignidad.












